Exclusión ofertas anormales: ¿antes o después de ordenarlas?

Una de las clásicas discusiones respecto a la LCSP hace referencia sobre cuándo debe producirse la verificación y justificación de la temeridad de una oferta y, en su caso, su exclusión: ¿antes o después de elaborar la relación de ofertas con mejor puntuación?

Es decir, ¿la relación de ofertas con mejor relación calidad-precio se  realiza antes o después de, en su caso, la exclusión de una oferta de licitación por anormal o desproporcionada?

¿Qué dice la LCSP respecto a esta cuestión?

Según el artículo 149 LCSP procederá que la mesa de contratación, o en su defecto, el órgano de contratación identifique las ofertas que se encuentran incursas en presunción de anormalidad, debiendo contemplarse en los pliegos, a estos efectos, los parámetros objetivos que deberán permitir identificar los casos en que una oferta se considere anormal.

Si el órgano de contratación, considerando la justificación efectuada por el licitador, estimase que la información recabada no explica satisfactoriamente el bajo nivel de los precios o costes propuestos por el licitador y que, por lo tanto, la oferta no puede ser cumplida como consecuencia de la inclusión de valores anormales, procederá la exclusión de la clasificación y acordará la adjudicación a favor de la mejor oferta, de acuerdo con el orden en que hayan sido clasificadas conforme a lo señalado en el artículo 150.1 LCSP.

A este respecto, el citado artículo 150 LCSP establece que la mesa de contratación o, en su defecto, el órgano de contratación clasificará, por orden decreciente, las proposiciones presentadas para posteriormente elevar la correspondiente propuesta al órgano de contratación, en el caso de que la clasificación se realice por la mesa de contratación. Para realizar la citada clasificación, se atenderá a los criterios de adjudicación señalados en el pliego. Cuando el único criterio a considerar sea el precio, se entenderá que la mejor oferta es la que incorpora el precio más bajo.

Por consiguiente, de la sistemática de la propia LCSP (es decir, por el orden en que aparecen situados los preceptos en la LCSP -primero el artículo 149 y después el artículo 150, relativo a la clasificación-) debe concluirse que, en primer lugar, ha de tramitase el procedimiento respecto de las ofertas anormalmente bajas (artículo 149), y posteriormente ha de procederse a la clasificación (artículo 150).

¿Cuál es la doctrina de las juntas consultivas y los órganos de resolución de recursos contractuales?

Esta cuestión ha resultado controvertida. Se han venido manteniendo dos posiciones doctrinales dispares. 

No obstante, la corrientemayoritaria se recoge en el Informe 3/2017, de 5 de abril, de la Junta Consultiva de Contratación Administrativa de la Comunidad Autónoma de Aragón. Dicho informe, en relación con la clasificación y valoración de las ofertas en los procedimientos de licitación en que existen ofertas anormales o desproporcionadas, sostenía:

[…] valorar las ofertas que presenten valores desproporcionados o anormales, que finalmente podrían ser inválidas, puede alterar la puntuación y determinar la adjudicación de un contrato a empresa distinta a la que resultaría si se hubieran excluido previamente dichas ofertas.

[…]

en la clasificación de las ofertas no pueden ni deben ser incluidas aquellas que han sido declaradas desproporcionadas o anormales conforme a lo señalado en el artículo 152 TRLCSP

[…]

el cálculo de la puntuación económica de las ofertas debe realizarse con posterioridad al análisis y valoración de la justificación de las ofertas anormales o desproporcionadas, excluyendo
a las no admitidas
por no haberse estimado la justificación sobre su
viabilidad tras el mencionado trámite de audiencia.

II. En la clasificación de las ofertas no pueden ni deben ser incluidas aquellas que han sido declaradas desproporcionadas o anormales conforme a lo señalado en el artículo 152 TRLCSP.

De hecho, este informe se basó en el Dictamen 163/08 de la Abogacía del Estado  que advertía que quedaría en entredicho el deber de seleccionar la mejor oferta si la adjudicación de un contrato se condicionara por la concurrencia de ofertas no depuradas que pueden ser inválidas por ser desproporcionadas o anormales. 

Así, dicho criterio fue también acogido por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales en su Resolución número 828/2018, de 24 de septiembre.

¿Cómo debe resolverse la cuestión? Exclusión antes o después de ordenar según puntuación?

A esta posición se le acaba de dar un espaldarazo fundamental para su consolidación como criterio doctrinal ya consolidado a través del reciente Informe núm. 16/20 de la Junta Consultiva de Contratación Pública del Estado, de 29 de julio de 2020, sobre “exclusiones por temeridad y clasificación de las proposiciones de los licitadores”. En dicho informe, la JCCPE ratifica que “conforme a la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público la clasificación de las proposiciones de los licitadores se ha de realizar después de haber decidido si existe alguna oferta que incurra en anormalidad y, en caso de que así sea, después de haber excluido tales ofertas”.

Por lo tanto, queda ya claro que al exclusión de ofertas anormales debe producirse con anterioridad a la relación de ofertas con mejor puntuación.
 
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licitaciones comunidad de madrid
11 septiembre 2020 13:34

Un artículo genial sobre las diferentes ofertas y lo que significa la lcsp. Gracias

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